Health officials redouble effort against vaccine hesitancy in wake of J&J pause



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Editor's note: Produced in conjunction with the Latino Communities Reporting Lab. A free Spanish translation is available at Myrecordjournal.com/latino-news.

Side effects from COVID-19 vaccines are relatively mild, and serious ones remain extremely rare, according to medical experts.

The current pause on the Johnson & Johnson vaccine that commanded headlines dealt a setback for public health officials trying to overcome vaccine hesitancy.

The Centers for Disease Control and Prevention urged states and providers to halt use of the J&J shot and health officials now face the challenge of building back confidence in all vaccines. According to recent reports, six women aged 18 to 48 suffered severe blood clots within 13 days of receiving the J&J shot out of nearly 7 million in total.  

“It’s extremely reassuring that we picked up six events in 6.85 million doses,” said Dr. James Cardon, chief clinical integration officer for Hartford HealthCare, “with enough sensitivity to find those six events, to call them out and say hit the pause button tells me we are focused on the very high bar of trying to make sure that when we’re vaccinating somebody that it’s safe.”

There are nine potential side effects among all three authorized vaccines that are considered typical: Injection site pain, swelling or redness, muscle or joint pain, generally feeling unwell, fatigue, fever or chills, swollen lymph nodes, headaches, nausea or vomiting. People have also reported rashes on the face, arms and body. 

“Side effects are possible when getting any vaccine,” said Alexandra Edmonson, a family nurse practitioner at Community Health Center in Meriden. “They can be local, like arm soreness and swelling, or they can be systemic, and affect your whole body like fever, chills and muscle aches.”

Health experts said the side effects are a sign that the vaccine is teaching the body to respond to the presence of COVID-19, or its variants. The side effects generally only last two to three days and vary in severity and duration. 

There’s a small chance the vaccine could cause a severe allergic reaction, usually within a few minutes to an hour after vaccination. Also known as anaphylaxis, sufferers can experience difficulty breathing, swelling of the face or throat, a fast heartbeat, a rash, dizziness or weakness. 

The most common side effect is soreness at the injection site, similar to a diphtheria and tetanus (DPT) shot, that leaves the arm — or the thigh in babies — tender for several days. 

More than 73 percent of people who got the first dose of the Pfizer BioNTech or Moderna shot experienced soreness at injection site. And all nine side effects, particularly fatigue, increase significantly after the first dose, Edmonson said. Many people report no side effects.

“It varies from person to person,” Edmonson said.

Any pain and discomfort can be treated with Tylenol two times a day, she said. Moderna and Pfizer vaccines and potential side effects are being tested in children ages 12 to 15. 

Reported side effects from the Johnson & Johnson vaccine are similar and some people with allergies have found the Johnson & Johnson shot to be more tolerable. 

But the Food and Drug Administration will investigate the clotting cases, and continue the pause of the J&J vaccine out of an abundance of caution, and ensure the health providers are aware of the potential for these blood clots and plan for proper treatments. 

State public health officials said there have been no instances of the clots in Connecticut out of 100,000 doses.

Some governors and elected officials did not criticize the need to study the J&J vaccine, but the agencies’ decision to pause its use .

But the state and health care officials followed the federal guidance, while recognizing the cost in vaccine acceptance and trust. Lawmakers and public health officials are now turning up the heat on campaigns to convince the public that the benefits of getting vaccinated exceed the risks. 

”We’ve lost 7,000 people to COVID-19,” said Gov. Ned Lamont. “We haven’t lost anyone to the side effects.

Members of the health care community said that the discovery and pause doesn’t mean the public health or scientific community can’t be trusted, but that the pause signals the opposite. 

“There is a little bit of skepticism out there,” said Dr. Ulysses Wu, head of infectious diseases at Hartford HealthCare. “There is a belief we’re flying by the seat of our pants. There is a reason all the safety measures are in place. The hiccups were expected. This virus continues to evolve.”

mgodin@record-journal.com203-317-2255Twitter: @Cconnbiz



Los efectos secundarios de las vacunas contra el COVID-19 son relativamente leves, y los efectos serios son sumamente raros, de acuerdo a los expertos médicos.

La pausa actual de la vacuna de Johnson & Johnson que dominó titulares causó un retraso a los oficiales de salud pública que han tratado de superar la indecisión ante las vacunas.

El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades le insistió a los estados y a los proveedores que pararan el uso de la vacuna J & J y ahora los oficiales de salud deben enfrentar el reto de ganarse de nuevo la confianza a todas las vacunas. De acuerdo a los reportes recientes, seis mujeres entre las edades de 18 a 48 años padecieron de coágulos cerebrales severos dentro de 13 días de haber recibido la vacuna de J & J de un total de casi 7 millones recibidas.

“Es extremadamente reconfortante que tuvimos seis eventos en 6.85 millones de dosis,” dijo James Cardon, director de integración clinica para Hartford HealthCare, “con suficiente sensibilidad para conseguir esos seis eventos, para reconocerlos y decir ponganlo en pausa me deja saber que le estamos dando muy alta prioridad a que las personas estén seguras cuando las vacunamos”.

Hay nueve efectos secundarios posibles entre las tres vacunas autorizadas que se consideran típicas: dolor en el lugar donde recibió la vacuna, inflamación o enrojecimiento, dolor muscular o en las articulaciones, malestar general, agotamiento, fiebre o escalofríos, inflamación en nódulos linfáticos, dolor de cabeza, náuseas o vómitos. Las personas también han reportado sarpullido en la cara, brazos y cuerpo.

“Los efectos secundarios son una posibilidad cuando se recibe cualquier vacuna'', dijo Alexandra Edmonson, enfermera de familia certificada en el Community Health Center. “Pueden ser localizadas, como dolor e inflamación en el brazo, o pueden ser sistémicas, y afectar el cuerpo entero con fiebre, escalofríos y dolores musculares.”

Los expertos dicen que los efectos secundarios son una indicación que la vacuna le está enseñando al cuerpo a responder a la presencia del COVID-19 o sus variantes y a batallar el virus. Los efectos secundarios generalmente sólo duran entre dos y tres días y varían en su severidad y duración.

Hay una pequeña posibilidad que la vacuna pueda causar una reacción alérgica severa, usualmente entre unos minutos hasta una hora después de recibir la vacuna. También conocida como anafilaxia, los pacientes pueden sentir dificultad respiratoria, inflamación de la cara o garganta, palpitaciones, sarpullido, mareos o debilidad.

El efecto secundario más común es dolor en el lugar de la inyección similar al de la vacuna contra la difteria y el tétano (DPT) que deja el brazo - o el muslo en bebés - sensible por varios días.

Más del 73 por ciento de las personas que recibieron la primera dosis de la vacuna de Pfizer BioNTech o Moderna sintieron dolor en el lugar de la inyección. Y los nueve efectos secundarios, particularmente el agotamiento, aumentan significativamente después de la primera dosis, dijo Edmonson. Muchas personas reportaron que no tuvieron ningún efecto secundario. “Varía de persona a persona'', dijo Edmonson.

Cualquier dolor o malestar se puede tratar con Tylenol o ibuprofen dos veces al día, ella dijo. Las vacunas de Moderna y Pfizer y sus posibes efectos secundarios se están examinando en niños de 12 a 15 años.

Los efectos secundarios reportados de la vacuna de Johnson & Johnson son similares y algunas personas con alergias han descubierto que la vacuna de Johnson & Johnson es más tolerable.

La Administración de Alimentos y Medicamentos investigará los casos de coagulaciones, y continuará la pausa de la vacuna de J & J por precaución, y se asegurará que los proveedores de salud estén al tanto del potencial de estos coágulos y planifiquen los posibles tratamientos.

Los oficiales de salud pública estatales dicen que no ha habido ningún caso de coágulos en Connecticut entre las 100,000 dosis administradas.

Algunos gobernadores y oficiales electos no criticaron la necesidad de estudiar la vacuna de J & J, sino la decisión de la agencia al pausar su uso.

Pero los oficiales estatales y de cuidado de salud siguieron las guías federales, mientras reconocían el costo de la aceptación y confianza a la vacuna. Los legisladores y oficiales de salud pública ahora están presionando a las campañas para que convenzan al público de que los beneficios de ser vacunados sobrepasan los riesgos.

“Hemos perdido 7,000 personas al COVID-19,” dijo el Gobernador Ned Lamont. “No hemos perdido a nadie a los efectos secundarios.”

Miembros de la comunidad de cuidado médico dicen que el descubrimiento y la pausa no significa que no se puede confiar en la salud pública o la comunidad científica, pero que la pausa señala lo opuesto.

“Hay un poco de incredulidad,” dijo el Dr. Ulysses Wu, jefe de enfermedades infecciosas en Hartford HealthCare. “Existen los que creen que vamos inventando cosas mientras pasa el tiempo. Hay una razón por la cual hemos puesto todas estas medidas de seguridad en su lugar. Esperábamos estos contratiempos. El virus continúa evolucionando.”

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